Ecuador cerró 2024 con una inflación anual de 0,53%, ubicándose como la segunda más baja en América Latina, solo superada por El Salvador (0,35%). Este resultado refleja una economía con incrementos moderados de precios, incluso en comparación con países vecinos como Colombia (5,4%) y Perú (1,97%).
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) reportó que la inflación mensual en diciembre de 2024 fue de -0,99%, la más baja en una década, impulsada por subsidios eléctricos y reducciones en precios de alimentos básicos. La Canasta Básica Familiar se ubicó en $797,97, reduciéndose $6,82 respecto a noviembre.
Entre las ventajas de esta baja inflación están la estabilidad de precios, la competitividad en exportaciones y el fortalecimiento de la dolarización. Sin embargo, también plantea retos como el riesgo de deflación, menores ingresos fiscales y presión sobre la competitividad comercial.
Aunque la inflación controlada aporta beneficios, el crecimiento económico estancado, con una proyección de -0,4% del PIB en 2024, indica desafíos persistentes para la economía ecuatoriana.